El OVNI de Acapulco

El OVNI de Acapulco: anatomía de un bulo viral

Mientras preparaba el breve noticiero que suelo incluir en nuestro programa Clave7 Live, me topé con una noticia publicada el 24 de febrero de 2026 por Jetss España bajo el titular: “Imágenes de un objeto volador no identificado captadas en Acapulco intrigan a los expertos”. Era, el que se había calificado como Ovni de Acapulco, pero yo aún no sabía hasta dónde llegaba su rastro.

Una noticia demasiado perfecta

Reconozco que el titular cumplía su función: era directo, sugerente y apelaba a esa palabra que nunca pasa de moda: “expertos”. Sin embargo, algo me chirrió desde el primer instante. En dicho artículo, no se menciona a ningún “experto”. Por otro lado, la fotografía mostraba un objeto metálico suspendido en el cielo. Brillante. Extraño. Con cierto desenfoque. Y, al mismo tiempo, excesivamente perfecto.

Entre las afirmaciones que se realizan en esta publicación, podemos leer:

  • Por una parte, se afirma que “María De La Rosa inmortalizó una escena poco habitual cuando fotografió un objeto volador no identificado sobre la ciudad de Acapulco”.
  • Por otra parte, se asegura que “Gracias a la alta calidad de la grabación…”, afirmando además que se realizó en 4k.
  • Además afirma que gracias a la “alta calidad” de la imagen, “pudo apreciarse que la superficie del objeto era lisa, metálica y altamente reflectante, reflejando con intensidad la luz del sol y destacando luminosamente sobre el fondo de nubes y mar.”
  • Aunque no menciona a ningún experto, asegura que “tras someterse a un análisis técnico especializado, arrojó aproximadamente un 97 % de probabilidad de ser auténtico (el registro, refiriéndose a la fotografía), sin señales de manipulación digital ni generación mediante inteligencia artificial”.

Y, claro, no pude evitar la sensación que comenzó a hervir, en ese rincón de la sinapsis donde nacen las obsesiones. Debe ser un TOC, sin la más mínima intención frivolizar dicha afección. Vamos a ver.

¿Es una fotografía o un vídeo en 4k? ¿Un objeto de superficie lisa? No pude sino volver a examinar la foto que, en el artículo de Jetss España, aparece en cuatro ocasiones. No sé a usted, pero a mí no me parece un objeto de superficie lisa. ¿A qué análisis técnico especializado se refiere? Todas las fotografías presentes en el artículo detallan como fuente Instragram, no un medio especializado. Por otro lado, el artículo sugiere que hay más testigos.

Cuando una imagen parece diseñada para fascinar, conviene detenerse. Posiblemente, gastaría un tiempo preciado en una búsqueda infructuosa. Pero no pude evitarlo. Algún día me trataré esa curiosidad malsana.

Así que, decidí contrastar la información en otras fuentes. Fue entonces cuando comenzaron a aparecer datos que no encajaban entre sí.

Cómo investigamos hoy: inteligencia artificial y criterio humano

Ante todo, quiero ser honesto. Para rastrear el origen del supuesto OVNI de Acapulco utilicé distintas herramientas de inteligencia artificial. No como oráculo infalible, (de hecho, hubo un dato que ninguna, salvo la búsqueda por imágenes de Google, pudo encontrar), sino como instrumento de apoyo. Las IA permiten rastrear publicaciones antiguas, ordenar cronologías dispersas y detectar contradicciones narrativas en cuestión de minutos. Pero el juicio crítico sigue siendo humano.

O eso creo.

Así que, con estos datos recabados, pasaré a detallar las publicaciones más recientes e iré retrocediendo en el tiempo. Trataré de reconstruir la historia a la inversa.

Lo que encontré, fue revelador.

La cronología inversa del OVNI de Acapulco

Febrero de 2026: la explosión viral

El 20 de febrero de 2026 marca el estallido del caso en redes sociales. Numerosas cuentas comienzan a compartir la imagen bajo un relato ya consolidado: objeto captado en Acapulco, ausencia de luces, movimientos extraños y la supuesta testigo identificada como María De La Rosa.

Algunas publicaciones añadían incluso análisis que aseguraban que la imagen era “97% real, no generada por IA”.

En esta publicación, un usuario de Facebook, fechada el 23 de febrero de 2026, cuelga unas imágenes del Ovni de Acapulco, pero remasterizadas. Entre las imágenes descubro dos cosas:

El análisis

Una de las imágenes pertenece a un pantallazo, realizado desde un dispositivo móvil, de un sitio web, donde aparece el mensaje “This image is likely real 97% REAL”.

Se trata de ZeroGPT. Un sitio web que presenta un modelo de IA especializado en herramientas de detección de texto generadas por IA. Es decir, sitios que intentan estimar si una imagen es artificial o fotográfica.

El analista

En la secuencia de imágenes, podemos ver una remasterización del supuesto OVNI. En ellas, aparece una marca de agua: @creepy.fact

En el encabezado de su cuenta en Instagram, podemos leer, “La cuenta más aterradora de Instagram.” «Datos y videos escalofriantes diarios” “¿2.3 millones para abril?” Además de promocionar su tienda online: horrorhubmerch.com. Este usuario, el 20 de febrero de 2026, publicó el siguiente post:

En la primera imagen, creada exprofeso para mantener la coherencia en su cuenta de Instagram, figura un título que afirma:

“Photo of Unidentified Flying Object Taken in 4K HD in Acapulco, Gerrero, Mexico”

¿Debo entender pues que, Jett España se basó en esta fuente, al afirmar que la fotografía del supuesto OVNI de Acapulco fue sometida a “un análisis técnico especializado”? Si el autor del análisis, forma parte de los responsables de una cuenta en Instagram, que claramente se ha creado para promocionar la venta online de camisetas con motivos creepy… ¿Podemos concluir que, dicho análisis no reviste un excesivo valor?

Según mi opinión, este tipo de herramientas no determinan si el objeto fotografiado existe realmente o si la escena corresponde a un fenómeno extraordinario. Su función es mucho más limitada: intentan detectar si una imagen ha sido generada artificialmente por modelos de IA como Midjourney, DALL-E o Stable Diffusion.

Dicho de otro modo, un resultado alto simplemente indicaría que la fotografía no parece haber sido creada por inteligencia artificial, algo que también ocurriría con una imagen corriente de cualquier objeto cotidiano: un avión, un dron… o incluso un simple globo festivo.

A esto se suma un problema adicional. El pantallazo difundido en redes no incluye la dirección web de la herramienta, ni el modelo utilizado, ni los parámetros del análisis, lo que impide reproducir la prueba de forma independiente. Tuve que volver a utilizar la búsqueda por imágenes de Google, subiendo la imagen del logotipo que aparece en dicho pantallazo, una alegoría a un cerebro dividido. De ese modo encontré que la IA utilizada es ZeroGPT. En investigación digital, este tipo de capturas sin contexto tienen un valor muy limitado, ya que no permiten verificar el procedimiento ni comprobar si la herramienta fue utilizada correctamente.

En definitiva, el famoso “97 % real” no demuestra que el objeto fotografiado sea una nave desconocida, ni que la escena represente un fenómeno inexplicable. En el mejor de los casos, solo sugeriría que la imagen no presenta indicios claros de haber sido generada por inteligencia artificial, algo que dista mucho de confirmar la naturaleza del objeto que aparece en ella.

El viral sigue corriendo

Medios digitales y páginas de contenido viral, como Azteca Morelos, amplificaron el relato. En su artículo “¿Quién es la skywatcher María De La Rosa?”, fechado también el 24 de febrero, llegan a asegurar que el objeto había sido captado el 20 de febrero de 2026.

El objeto aparecía ahora en una versión mucho más nítida que la que circulaba años atrás. En apariencia, se trata de la remasterización realizada por @creepy.fact. (Por cierto, en la publicación de Azteca Morelos, encontrarás un video, con una recreación realizada con IA. Sin embargo tiene algún tipo de restricción geográfica. Para poder verlo, tendrás que utilizar una VPN).

En definitiva, la narrativa ya estaba cerrada. Pero, en la mente de un viejo zorro de La Red, la siguiente pregunta apareció, más que como una suposición, como una consecuencia de cuanto estaba descubriendo. Ya saben, más sabe el diablo por viejo… ¿Se trataba de un avistamiento reciente? ¿De dónde había obtenido @creepy.fact la imagen?

2025: la recirculación previa

Al profundizar más, aparecieron menciones anteriores que ya vinculaban la imagen con Acapulco y con una supuesta grabación realizada en 2025. Algunas páginas de temática misteriosa como Ancient Whispers ya hablaban del caso a finales de ese año.

Sin embargo, ninguna publicación aportaba el archivo original con metadatos verificables. No había registro técnico, ni informe aeronáutico, ni autoridad oficial confirmando el avistamiento.

Vale, la historia ya existía a finales del pasado año. ¿Pero flotaba en la red, sin ancla?

23 de abril de 2022: la imagen borrosa

El verdadero punto de inflexión apareció al localizar una publicación en Facebook de la página “Minuto a Minuto Comunicación”, fechada el 23 de abril de 2022. Aquí, el mérito se lo debo acreditar a la búsqueda por imágenes de Google.

La imagen era la misma. Pero más borrosa. Sin embargo, si encontré un giro argumental.

No aparecía el nombre de María De La Rosa, como autora de la imagen. No existía ningún análisis porcentual. El relato se limitaba a insinuar un posible OVNI en Acapulco, incluso vinculándolo con la figura mediática de Jaime Maussan. Observe en la siguiente publicación, que la imagen lleva el logotipo de dicho comunicador:

Es decir, el objeto ya circulaba cuatro años antes del gran estallido viral, en las redes. Jetts España y Azteca Morelos, estaban en un error. El avistamiento no ocurrió el 20 de febrero de 2026. Lo cual había satisfecho, en parte, mi obsesiva curiosidad. Ahora, faltaba establecer otras cuestiones. ¿Qué es lo que muestra la imagen? Si la imagen no está retocada ¿Lo que muestra es un ovni? ¿Cuál era entonces su verdadero contexto?

La pista 2017: una sombra sin prueba

Pues he aquí una pista. Un hilo del que tirar. En algunas publicaciones recientes, y concretamente en la publicada en Facebook el 23 de febrero,  me sumergí en los comentarios. Alguien afirmaba que la imagen podría remontarse incluso a 2017.

El Ovni de Acapulco: Captura de pantalla.

Sin embargo, hasta ese momento no conseguí localizar un enlace directo verificable que confirmara esa fecha. En investigación digital, una afirmación sin enlace es solo una pista.

Y las pistas, sin evidencia, no son hechos. Así que pasé al plan B.

María De La Rosa, hace más de 10 años

En el mismo hilo de comentarios, ya había quien insinuaba que lo que aparecía en aquella imagen no era más que un globo. Mientras uno se aventuraba a identificar un “satélite soviético de la serie Vostok/Zenit”, otro lo asemejaba a un “auricular de dj a bluetooth, especializado para platillos voladores en vinilos”.

Pero, unos comentarios más abajo, alguien se identificó como la autora de la fotografía:

El Ovni de Acapulco: Captura de pantalla

Al parecer, la propia María De La Rosa, aseguraba haber tomado la fotografía en Ciudad de México, allá por 2016. Tras una profunda indagación en su perfil en Facebook, no conseguí hallar una publicación sobre el particular.

Este giro argumental resulta curioso, máximo cuando gran parte de las publicaciones recientes afirman que “la skywatcher María De La Rosa”, es la autora de “una de las grabaciones”, realizada el “20 de febrero” en la ciudad de “Acapulco”.

No es la primera vez que me encuentro con este tipo de cruce de datos. De modo que decidí ponerme en contacto con ella, solicitando algo más de información al respecto.

El Ovni de Acapulco: Captura de pantalla

La comunicación fue establecida a través de “messager”, en Facebook. Debo dejar claro que no tengo su expreso consentimiento para reproducir íntegramente la entrevista que mantuvimos. Por tanto, no voy a transcribir de forma literal dicha conversación. Tan solo me limitaré a exponer los datos que me facilitó y a analizarla desde el punto de vista de la psicología del testigo.

Estos son los puntos que he podido sacar en claro:

  • Afirma que la imagen la tomó hace 10 años.
  • Que el objeto estaba sobre su casa, en Ciudad de México.
  • Que fue tomada un domingo, a eso de las 10 de la mañana. Usó una cámara vieja. No puede precisar la distancia o altitud aparente a la que se encontraba el objeto.
  • Que la publicó por primera vez hace 10 años, en Facebook. Pero no en su cuenta actual.
  • Que se trató de una fotografía, no de una grabación de vídeo. Además, asegura que los posibles vídeos que puedan encontrarse en las redes, son recreaciones con IA.
  • Dice tener la fotografía original, pero pese a hacerla pública hace 10 años, yo recibí un tajante “Claro que la tengo. Pero no tengo porque compartirla.”
  • Además asegura que se enteró recientemente que esta imagen se había viralizado. Según sus palabras, “Apenas hace unos días sin querer me fui dando cuenta de lo viral y super editada con I.A.”

Más allá de estos datos, “María De La Rosa” asegura que “[…] Desde siempre he sido perceptiva y poco a poco Cristo me ha mandado diferentes experiencias de conocimiento y evolución. Esta es una de las tantas experiencias con diferentes tipos de naves que existen en los infinitos Universos. No se trata de tecnologías (esa es una perspectiva muy básica humanita). Se trata de Energía, consciencia y espiritualidad.”

También afirma que ella no sale a buscar estos avistamientos. Afirma que son “ellos” (a quienes denomina “hermanos de las estrellas”) los que llegan donde quiera que esté ella. Restando importancia a “las fotos”, en pos de un mensaje espiritualista que conllevan estos contactos.

Analizando la entrevista

Del análisis de la entrevista se desprende un matiz importante: no hay indicios claros de fraude consciente. El discurso de María es coherente, estable y encaja con un sistema de creencias espiritual-contactista bien integrado. No habla desde la búsqueda de notoriedad ni desde la necesidad de convencer, sino desde una convicción íntima.

Precisamente ahí reside la clave. Cuando una persona posee creencias firmes sobre la existencia de “contactos” y entidades superiores, cualquier estímulo ambiguo, un objeto lejano, una forma inusual en el cielo, puede ser interpretado de manera coherente con ese sistema. No se trata necesariamente de mentir, sino de interpretar la realidad a través de un marco previo que da sentido a la experiencia. Desde esta perspectiva, es plausible que lo fotografiado fuera un objeto ordinario cuya ambigüedad permitió que su convicción espiritual lo transformara, en su vivencia personal, en algo extraordinario. Algo con lo que ya nos hemos encontrado antes, en las investigaciones de la S.A.I.P. Clave7.

Sin embargo, en honor a la verdad, su testimonio por sí solo no permite certificar que sea la autora real de la fotografía. Al no facilitar la imagen original ni aportar elementos verificables, como el archivo primigenio o datos técnicos, su afirmación queda en el terreno del relato personal, imposible de corroborar por el momento.

¿El llamado OVNI de Acapulco es en realidad, un objeto conocido mal interpretado? Antes de llegar a este punto, nos detendremos en otro dato interesante. Resulta, que la imagen, sí que lleva circulando por la red, desde al menos, 2017.

20 de agosto de 2017: ¿Y si es cierto?

A punto estuve de publicar este artículo, cuando, me fijé en las notas de la comunidad, que un usuario de X había solicitado en una publicación de otro usuario llamado UFO mania, del 20 de febrero del corriente año. Allí, entre los enlaces que trataban de explicar que aquel objeto no era precisamente una nave de otro mundo, encontré uno que conducía a un vídeo del canal en Youtube de Ufo mania.

El vídeo está fechado el 20 de agosto de 2017. Y en la descripción, vuelve a mencionarse a la “Skywatcher María De La Rosa”. Pero había más.

A los pocos segundos de iniciar el video, un rotulo de letras blancas sobre fondo negro, me desconcertó. Decían así:

“Photo of Unidentified Object taken on Sunday in Acapulco, Guerrero. Mexico.”

Más allá de la insistencia de que la imagen se tomó en Acapulco, la referencia “on Sunday”, me cogió por sorpresa. Era la primera referencia que apuntaba a un domingo, como día de la semana en que se había tomado la fotografía. Tal como María De La Rosa me aseguró en nuestra conversación.

De hecho, ese 20 de agosto de 2017, fue domingo. Si se trata de ese mismo día, en que se realizó la fotografía, nos encontramos con un marco social muy concreto. Se celebra la Conmemoración de la Batalla de Churubusco (Coyoacán). 

Aunque es un acto histórico y cívico, cada 20 de agosto se realiza una cabalgata histórica y un desfile que parte del Jardín Allende (centro de Coyoacán) hacia el Museo Nacional de las Intervenciones. Y, según parece, el desfile suele incluir bandas de guerra, música de gaitas y representaciones teatrales en la calle.

Pero lo más curioso es que, al ser un evento que atrae a muchas familias al centro de Coyoacán, los vendedores de globos mylar suelen apostarse a lo largo de la ruta del desfile y en las plazas principales para aprovechar la afluencia de gente.

María De La Rosa no me facilitó una fecha exacta. Pero no deja de ser curiosa la coincidencia.

El contagio narrativo: el caso de 2004

Esto me resultó curioso. Pero es parte del ecosistema en que nos movemos. Basta con que se haga mediático un acontecimiento, para que aparezcan en la red, en perfiles afines a la temática en cuestión, imágenes, videos y memes, supuestamente relacionados, publicados con diferentes fines. Incluyendo el puramente lúdico. Pero vayamos al dato.

De pronto, en medio de todas las menciones que se hacían a esta imagen en las redes sociales, se comienza a apuntar a 2004, como el año en que dicha imagen se realizó.

Pero ¿por qué en 2004? Tras rastrear La Red, encontré múltiples noticias sobre avistamientos y supuestas experiencias personales, fechadas en ese año. Y es qué, fue un año especialmente activo en materia ufológico, en México.

Siendo el más significativo el denominado caso Ovni de la SEDENA. El famoso incidente de Campeche. Un video, grabado por un avión militar de la Fuerza Aérea mexicana, mostrando unas luces extrañas en el cielo, apareció en las redes. El propio Jaime Mausan realizó una intervención parlamentaria.

Aquí entramos en un fenómeno habitual en la construcción del mito digital: la contaminación narrativa.

Se toma un caso real y documentado, se le injerta una imagen nueva y se deja que la memoria colectiva complete el resto. El lector no necesita pruebas. Solo coherencia emocional.

Pero lo cierto es que, no he encontrado ninguna evidencia de que, la imagen de marras, que ha motivado el presente análisis, tenga que ver con aquel caso, ni tenga relación alguna con ese año. Es más, situándonos en el marco de las redes sociales, debemos dejar claro que Facebook vio la luz ese mismo año de 2004, tan solo un mes antes del caso de La SEDENA. Twitter, con ese nombre, se lanzó en 2006. En el caso de Redit, se lanzó en junio de 2005. 4Chan se lanza a finales de 2003, pero no he encontrado menciones a esta red en las fuentes consultadas. Por tanto, veo difícil que realmente exista un recuerdo colectivo de que la imagen que analizamos, apareciera en las redes más populares en ese año de 2004.

Pero, curiosamente, si podría estar relacionado con el año 2016 o 2017, como apuntan otros.

¿Y si fuera algo mucho más simple?

Cuando descartas el relato que acompaña a la imagen que investigas, solo te queda la imagen. Así que, se me ocurrió pasar dicha fotografía borrosa, por el análisis de una IA. No para mejorar su enfoque, o idear alguna alegoría, sino para averiguar “a qué se parecía”. Y este fue el resultado.

Analizando la imagen con detenimiento, el objeto presenta características muy concretas:

  • Superficie altamente reflectante.
  • Pliegues visibles.
  • Brillo irregular típico de material mylar.
  • Ausencia de estructura rígida observable.

Existen globos festivos metálicos con forma de signo de interrogación, números o figuras decorativas fabricados en mylar, que presentan una silueta y textura muy similares. La comparación en este caso no es que sea precisa, pero abre una posibilidad. De hecho, la IA no fue la primera en establecer esta relación.

La usuaria de X, Alicia Stella, presentó una imagen que, permítame el atrevimiento, me parece más que elocuente.

La hipótesis del globo no es espectacular. Pero es físicamente coherente.

Y aquí conviene recordar la navaja de Occam: entre varias explicaciones posibles, la más sencilla suele ser la correcta.

He realizado una comparación de los elementos concordantes entre el objeto de la imagen original y la fotografía del globo mylar, colocada en vertical. En segundo orden, con ayuda de una Inteligencia Artificial, he recreado la imagen. La IA a utilizado como referencia el globo mylar, para darle enfoque a la imagen original.

Juzgue usted:

Conclusiones: lo que sabemos y lo que no sabemos

Vamos a ver. Del supuesto OVNI de Acapulco podemos afirmar con certeza:

  • La imagen circulaba ya en 2017. Existe un vídeo publicado el 20 de agosto de 2017 por UFOmania – The truth is out there.
  • Volvió a resurgir en 2022, de la mano de Jaime Maussan.
  • La versión viral de 2026 muestra mayor nitidez que la anterior. Uso de IA. Corriendo en Internet desde unos meses antes, finales de 2025. Uno de los que participó en este viral fue también UFOmania, en su cuenta de X, que compara la imagen original con una generada con IA, sospechosamente similar a la compartida por @creepy.fact.
  • Una usuaria de la red, cuyo nombre coincide con el que aparece en las informaciones de 2025, 2026, María De La Rosa, afirma ser la autora de la fotografía original, contradiciendo una parte de las informaciones publicadas en los medios:
    • Se trata de una fotografía, no de un vídeo.
    • Se tomó en Ciudad de México, no en Acapulco.
    • Afirma que la fotografía fue tomada en plena mañana de un domingo y publicada por primera vez en 2016 o 2017.
  • No disponemos del archivo original con metadatos verificables. Por tanto, la afirmación de que se trata de una imagen en 4k, no podemos corroborarla.
  • No hay informe oficial, por parte de alguna institución gubernamental, que confirme el avistamiento.
  • La narrativa se fue enriqueciendo con el tiempo. En el caso de @creepy.fact, como en el de los medios informativos mencionados, con un presunto fin lucrativo.
  • No he podido corroborar la autoría de la imagen original, con evidencias contrastables. Aunque las mismas evidencias apuntan a que es muy probable que sea la María De La Rosa, con la que contacté.
  • El objeto fotografiado es sospechosamente similar a un modelo de globo mylar, típico de las ferias y celebraciones públicas, que se comercializa en plataformas de venta online.
  • Existe una probabilidad, de que la fecha en que se tomó la fotografía ronde el 20 de agosto de 2017. Lo cual es significativo, pero no definitivo. Solo es una suposición.

Pero sí podemos observar el patrón. Primero aparece una fotografía llamativa. Después, se le añade contexto. Más tarde, una testigo.
Luego, un análisis técnico ambiguo. Y, finalmente, la conexión con casos históricos.

No estoy en disposición de afirmar que estemos ante una prueba extraterrestre. Ni en disposición de lo contrario. Pero lo que sí parece evidente, es que estamos ante un ejemplo casi de manual de cómo se construye un bulo en la era digital.

Y aclaro. La fotografía es real. Lo que aparece en la fotografía, aparentemente también. Pero las fechas, lugares, los análisis, las descripciones del objeto fotografiado que relatan algunos medios de comunicación en 2026, no se ajustan a la realidad. Al menos no, al objeto fotografiado. Sin contar con el hecho de que podría, con mucha probabilidad, tratarse de un objeto conocido y perfectamente identificable.

En ocasiones, el misterio no está en el cielo. Está en cómo compartimos lo que creemos ver.

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